sábado, 7 de abril de 2012

compromiso



Ellos alzaron su cadalso injusto
sobre los hombros de la clase obrera,
sin apearse de su gesto adusto
ni en la sonrisa de la calavera.

Pero el cuerpo del pueblo es tan robusto
que cedía a su peso la madera
y cedía el acero al peso justo
de su espíritu libre y su quimera.

No tuvieron en cuenta el compromiso,
la compasión que anida en el deseo,
la voluntad de hierro que nos guía.

Y vieron calcinarse el paraíso,
y maldijeron a su Prometeo
mientras se alzaba el pueblo y no cedía.




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