sábado, 31 de marzo de 2012

un día de huelga






El empresario se levanta temprano,
entra en el baño, orina y se mete en la ducha. Sale en siete minutos.
Siete minutos de huelga general.
Acto seguido, abre la ventana y respira la paz social de su polémica urbanización.

No se divisan masas en lontananza. La revolución se hace esperar.

Las masas llevan horas recorriendo disparatados polígonos industriales
y competitivos parques tecnológicos.
Banderas rojas y pancartas, los piquetes avanzan
conquistando parcelas de efímero dominio,
taifas de orgullo proletario.

Podemos congelar un país.
Los Sindicatos gestionan el demoledor efecto de su advertencia:
el estado cubierto por una pegatina; el gobierno pegado a la pared.

Hace calor. Las avenidas descansan de su endiablado tráfico
y hasta los pájaros libres se hacen los remolones.
Aquí y allá, algunos trabajadores que desoyen la consigna,
algunos automóviles de mirada furtiva.

No se recogen basuras, los niños no van al cole
y muchas parejas se quedan un rato más en la cama en señal de resistencia.

Hay hombres solitarios que se despiertan y salen a la calle sin afeitar,
muchachas paseando al perrillo esquirol,
nubes pintarrajeadas con lágrimas de luz

La radio informa.
Es un día de huelga general.

Y las chicas se dicen: mañana volveremos al trabajo.

sábado, 24 de marzo de 2012

qué no hacer

Es importante no acumular sonrisas como billetes de banco,
cortar una secuencia de los cielos,
amar con instinto.

El sufrimiento es un arcón celeste
y, sin saber por qué, es una pertenencia,
impertinente, rancia,
que fomenta el abismo en la arquitectura de los corazones.

Los héroes no sufren,
se vuelcan en el acto permanente,
prefieren conmover a conmoverse a la vista del mundo,
sobrecoger a sentirse sobrecogidos por un espanto sencillo;
el resto no termina de aclimatar su latido al rigor del presente,
no consigue acuñar sus intenciones,
sus escenas son tibias e imperfectas del todo.

Solo ciertos poetas se devanan los sesos pensando qué no hacer.

Eludir el trámite fugaz de la belleza
es como inventarse de nuevo aquel monstruo real,
tener miedo a la luz.

viernes, 16 de marzo de 2012

ávidos de terror

En la radio a todo volumen del coche con las ventanillas bajadas
parado en medio de la calle a la hora de la siesta
no está sonando Statik Selektah, por desgracia,
sino una ametralladora disco.

Veinte o treinta individuos abren un ojo impresionante
mientras se preguntan por el juicio final.

No llueve nada, para joder más.

Podía, por ejemplo, estar lloviendo,
pero hace un sol tan rápido
que no se ve de limpio que está el aire.

Si dar patadas a una lata es un escándalo
que le rompe los brazos al sereno proceder del ambiente
            e inmoviliza pájaros,
si dentro de la lata hierve el espacio en su brea de notas infernales,
onda expansiva, ruido que no hace ruido porque es demasiado seco,
entonces,
la música que sale de la radio a todo volumen del coche con las ventanillas bajadas 
parado en medio de la calle a la hora de la siesta,
aunque no sea de Statik Selektah, es un bien cultural
-¡semejante alarde sónico!-
para regocijo de las masas somnolientas,
ávidas de terror.

lunes, 12 de marzo de 2012

incluidos tus ojos

Retornará aquel aire iluminado de invierno;
no tendrás que sentirlo, no tendrás que reconocer mis labios.
Hablarás de ello, con el silencio como único aliado,
florecerá despacio la rosa de tu nombre.

Vientos extraños purifican el mundo. En cualquier corazón,
se produce una generación espontánea de materiales simples,
incluido el amor.

Tal vez no digas nada y solo sientas una presión ingenua en cada hombro.
Tal vez no dices nada y solo sientes un techo de cristal.

La soledad abierta que consume los párpados,
¡oh!, volverá con ímpetu a conquistar tu ausencia, a nublarme la voz.
No tendrás que sentirla, porque nada ha cambiado y todo cambia.

domingo, 11 de marzo de 2012

la noticia es un niño con cara de perro


y estas son las noticias del día


            asistentes a un concierto de rock desarticulan una brigada antinarcóticos

            bases de hip-hop acorralan al clero

            el intento de suicidio del magnate X causa centenares de víctimas

            el tribunal supremo se hace novio de la muerte

            las tríadas boicotean una reunión del G-20 a golpe de kung-fu

            el CERN descubre indicios de humanidad en el gobierno estadounidense

            algunos extraterrestres saben inglés

            un rapero en actitud desafiante dará el mensaje de navidad del rey

            la productividad se plantea exigir sacrificios humanos


y ahora nuestra frase del día

            perdónanos nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores
                (anónimo)

sábado, 3 de marzo de 2012

c l i c k

una araña de fuerza en el espacio
lámpara trágica
un pensamiento correcta perfectamente bien encadenado
piramidal o de otra forma
excéntrica
plagada de dimensiones ocultas
            el donut surreal comiendo pensamiento
            atiborrándose y siendo devorado por una idea insensata

radios y otros animales
deslucen la velada tan disipada y libre
rodean el descanso de una sinfonía agridulce

alguien promulga y el cerebro bendecido y todo se ennegrece un poco
moja el hocico en un marrón de salsa
se aparece a sí mismo y se asusta de tanta maniobra
no puede pensar
se le ha olvidado
divaga
alittlebit

al principio es un click que es un c l i c k una chispa demasiado nerviosa un letrero en el fondo un movimiento mecánico tal vez de las pestañas o de un brazo qué brazo una mano qué dedo de la mano qué mano pero puede que sea
una palabra

ni siquiera un verbo
y es el origen de una aspiración
y es en el puto taco de salida
la puta casa en el cuadro pintado con los pies
el puto árbol así él solo sin su verde nación
la puta rosa maquillada como una cortesana

y puede ser un cuadro con árbol casa y fuente
o puede ser un mundo con personas pequeñas
haciendo sus deberes al unísono como un solo hombre

en el origen viene alguna flecha dardo envenenado
concepto
que antes de pasar a la acción ya deslumbra

viene la casa y es una casa grande de felices ventanas
de diez pisos donde vive la gente
de campo en ruinas con desván
una casa de campo donde vive la gente en el desván
que en cualquier caso puede ser derribada

de hecho cuando viene el árbol
suele estar seco
seco y derribado

la rosa suele estar recién cortada cuando viene la rosa

no obstante
la fuerza permanece
el potencial tan potencialmente peligroso
subsiste
y la palabra engendra se derrama exige
una palabra de recambio algún artículo
sueña con ponerse en marcha
con la lengua afuera como el perro que espera la orden de su amo

inevitablemente
el signo tiende a matizarse
a materializarse

por encima del escándalo del ruido
aflora una organización mental
en lucha contra el recuerdo que bombardea neuronas con memoria pesada

el signo se organiza o bien se desvanece entre la forma
se monta en una imagen repentina
y sale a reconocerse en el vacío
franquea invisibles obstáculos
cabalga hasta perderse en la distancia de su eco
exprime su infinita propiedad semántica
            de hecho cuando reduce su entropía
            florece hasta abarcar una obra completa

mil globos de colores
invaden un rectángulo de noche
en la melancolía que habita la posibilidad
antifaces grises festejan en silencio

la frase carraspea silabea se une al coro de lluvia en los tejados
la frase se hace agua salta eléctrica
riega una franja de conciencia inunda la ciudad

ahora es un baile un simulador de batallas aéreas en la misma nube
una ciencia ficción de señales luminosas

la nueva idea escoltada por un libro de ocurrencias
trasciende de continuo sobre la imperecedera evocación
habla en su nuevo idioma que no es otro
brilla rocosa y joven con su eterna promesa
de libertad

sábado, 25 de febrero de 2012

desde lejos

Componiendo la facha, con la cara de tonto,
participo en la orgía facial de los espejos,
me encaro con los bellos fractales, los afronto,
mirándolos de cerca desde lejos.

¡Qué horizontes de barro cristalino remonto!
¡Qué límites trasciendo sin complejos!
Y qué imágenes muertas me acometen de pronto,
viva imagen que son de mis reflejos.

Yo, que adoraba el fin de la belleza,
que volé por los aires para ver el futuro,
no puedo ser ahora transparente.

La sombra se me viene a la cabeza
con el vigor secreto de un pensamiento impuro.
Pongo cara de tonto inteligente.

domingo, 19 de febrero de 2012

dos poemas

explicar la música en un sencillo cuadro

En primer lugar, la mano, curiosa y obstinada,
llena de huesos hábiles,
calcada de una sombra que pasara volando a ras de suelo.

En otro plano, la voz, fijando estrellas,
construyendo palabras de reojo,
ilusiones formadas de espanto,
otro rostro inocente.

Al fondo, el alma,
        
         un toque de miseria,
         un retoque de lluvia,
         un redoble de alas de paloma.



el día D

Oh, domingos opíparos,
festivos,
días a ser posible.

Días para sentir alrededor
el credo atrofiado de las campanas,
patinar por la gravilla con zapatos asesinos
o liberar un ansia de conocimiento.

Un día sentado en su mesita de noche sin despertador,
zumbado de graznidos colosales,
ingenuos quehaceres de las almas.

Quedaban el domingo las muchachas para la doble sesión,
los viejos abarrotaban el estadio,
e incluso los perros se daban a la buena vida.

Porque un domingo es siempre más azul
que un lunes por la tarde y sin dormir.

sábado, 18 de febrero de 2012

Whitney Elizabeth

Más grave que su voz, ningún poema,
más pura que su canto, no hay paloma.
No hay rosa tan segura de su aroma
ni rey tan orgulloso de su emblema.

¿Quién va a ponerse ahora su diadema?
¿Quién sostendrá el bastión que se desploma?
¿Cuándo hablará otra voz el mismo idioma?
¿Qué voz juega con fuego y no se quema!

Se detendrá en el surco su balada
y vibrará la aguja, temerosa
de no alcanzar su toque de fortuna.

Más grave, pura, rosa, más amada,
más segura de ser la más hermosa,
ninguna voz, ninguna flor. Ninguna.







sábado, 11 de febrero de 2012

repetimos

Un sentimentalismo atronador.
Sentimientos ridículos que asaltan el hipotálamo
descargando su baba sobre un lote de emociones primarias.
Un sentimiento ridículo tras otro
patético.
Un movimiento patético de los huesos del alma.

Un sentimentalismo acentuado,
una manera
de hacer llorar al niño en un lugar de la mente,
de hacer llorar al perro como si le hubieran pegado un tiro en la oreja,
de hacer llorar.

Vuela la ira para adentro.
En un lugar de la mente, el niño llora,
el perro llora como si le hubieran dado una patada,
el alma llora como si le hubieran sacudido un puñetazo en el estómago.
La ira vuela para adentro,
acampa
en el recodo recóndito del alma, entre lo blanco y más puro,
manchándolo todo con las manos de grasa,
con los pies negros
y la sangre.

En un lugar del tiempo, el niño llora;
su voz llena un espacio prohibido,
su voz es una estatua contenida en sus manos,
como un dolor que vuela para adentro,
que duele tanto como un puñetazo en el alma,
tanto como una patada en el espejo.

No es sentimentalismo,
es que le matan los zapatos de charol.

lunes, 6 de febrero de 2012

cadáveres que vuelven de la guerra


Cuando se muere el día, ya está muerto,
lleva hombres muertos dentro de la boca.
Amanece y, al rato, me despierto,
anochece y me acuesto. Es lo que toca.

Cuando la luz del día llega al puerto
seguro de la noche, toda es poca.
Poca luz para tanto mar abierto
embistiendo feroz contra la roca.

Llora la luz del día por mis ojos
inyectados en sombra y, casi ciego,
a cántaros de sol, mojo la tierra.

El día ya está muerto y sus despojos
son gotas en el mar que gritan ¡fuego!,
cadáveres que vuelven de la guerra.

domingo, 5 de febrero de 2012

viaje al interior de la noche

Era una noche pálida de luna.
La luz formaba tenues remolinos en torno de las hojas afiladas
y los insectos daban rienda suelta a su hambre metódica del día.
Todavía quedaba alguna rosa del color del crepúsculo reciente,
bastiones de pureza entre las sombras.
Los árboles hablaban por lo bajo de cosas importantes.
El camino se daba media vuelta
y echaba a andar.
A lo lejos, el pie de la montaña cerraba un sucio trato con las nubes
y la lluvia regaba el campo ardiente,
que contenía la respiración.

Era de noche y no ocurría nada;
tal vez, un aleteo imperceptible diseminando su frecuencia elástica
sobre la formación de la espesura.
Dentro del bosque, oscuridad vacía,
notas ligeras dando pie a la orquesta,
un poema tirado entre las zarzas como una bolsa vieja de basura.

El viento estaba suelto, pero quieto, aquella noche estática y lunar,
mordisqueaba el aire con fiereza
y allí se detenía, en ese brote de mérito salvaje, en esa zona
extrema, inaccesible a los sentidos,
dosificando su maligno aliento.

De orilla a orilla, dormitaba el puente,
un ojo abierto al resplandor del agua,
ingrávido sin peso a las espaldas,
recuperando su figura artística.
Pasaba el río igual que pasa el río cuando solo es un choque con la piedra,
un torrente preciso con las gotas
contadas, una escarcha reluciente.

Quizás hubiera un cuervo tan extraño posado en cualquier parte,
en una mano,
en grotesco equilibrio sobre ella,
o acaso en una estaca de madera podrida y repintada de amarillo.

No estaba el ángel ciego de mirada
y gracia ocultas con la espada en alto
ni el demonio de máscara inocente que saltaba las tapias sin ser visto,
no había un alma sino la del suelo, tan vertical en un sentido u otro,
el suelo, con sus gemas literarias,
su explosiva potencia creadora.

En vano investigaban la maleza varios dioses buscando un sentimiento,
nada tenía frío, nada ardía,
ninguna voz se materializaba,
ningún niño perdido, con su llanto, sobrecogía el claustro vegetal;
ni el eco de un ladrido en lontananza verificaba la quietud del mundo.
La calma era inmortal (mas imperfecta,
pues en la perfección late un rumor de plenitud que, allí, disminuía,
hasta plegarse en hojas transparentes,
desentrañando un peligroso abismo).

Tal vez un aleteo, una ligera
nota de espanto compartiendo el tiempo
con la furiosa norma de los átomos.

Sin un observador, sin unos ojos
conscientes proyectando su vasta simetría
sobre el plano real de los objetos,
la soledad cedía en su impecable significado,
se hacía acompañar del infinito,
y era posible, entonces,
que una quinta avenida con sus luces
de gélido neón y sus vehículos recorriéndola en todas direcciones,
apareciese y desapareciese
sin dejar rastro -como manda el sueño-,
o que, por un instante, las pirámides de Egipto coronaran las colinas.

sábado, 28 de enero de 2012

ahora sí

Ahora.

Ellos profundizan.
Hablen de sí o del Pato Donald, lo hacen con propiedad.
Sus poemas son parcos en palabras, que no en significado,
su elegancia poética no necesita metáfora para rebosar.
Además, son sencillos como pastores,
como pastorcillas ellas, modernas hasta la fermentación.

Existen dos presuntas vías de supremo ahondamiento,
dos soluciones complementarias,
dos opciones de matriz conversativa,
una tiene que ver con la ignorancia, la otra con la máxima certeza.

Ellos preguntan poco (de tanto que han leído),
por contra, levantan la mano en clase y se postulan
para dar aliento a la cosmología o resolver controversias filosóficas.

¡Oh, sí!, ellos con sus robots excavadores ultra-silenciosos,
nosotros a pico y pala.

Nosotros a pico y pala, los supurantes callos de las manos
reventando máquinas de sangre. Nosotros en el hoyo;
rebuscando en la basura.

Ahora sí.

La profundidad es efecto, la causa está en la lectura minuciosa de sus contemporáneos.
Nosotros no leemos poesía, o leemos a Hernández como a Whitman
y los demás que leemos, como a Keats. Los leemos a oscuras,
cuando ellos encienden velas de cumpleaños y despiadados focos.
Preferimos la novela, pero ellos leen novelas escogidas.

No damos con la forma local de la cultura. Somos planos orfebres,
artesanos del yunque, trabajadores metidos a notarios.
Ellos nunca se manchan los zapatos. Utilizan sondas espaciales,
batiscafos, realizan prospecciones con penetrante ánimo,
no desfallecen bajo el peso lirondo del saco terrero
ni exudan nimiedad.

Ahora.

El verso ha de ser corto,
aliñado con cierta incertidumbre,
contenido de pura contención.
Profundo hasta la amígdala del aire.




                                    Statik Selektah 'Play The Game', ft. Big K.R.I.T. & Freddie Gibbs

sábado, 21 de enero de 2012

rama es

Oh, está en la peluquería,
y las chicas como ella se hacen la manicura.
Los tipos con suerte la ven a través de los cristales y se paran un momento,
los demás pasan por ahí cuando ya se ha ido,
cuando ha doblado la esquina sin aflojar su paso arrollador.

Ella no es como las chicas que se hacen la manicura. No se la hace.
Sus manos son espíritus del agua, ágiles, invertebradas,
sus dedos se derraman en fundas de marfil.
Hay una cualidad de ser redondas en sus manos pequeñas o más fuertes,
hay un experimento en los espejos que reflejan tamaña ondulación.

Los chicos de la suerte están de suerte si se cruza con ellos por la calle,
porque ¡albricias!-frambuesa-lirios viéndola
dirigirse al azar hacia su casa.

No está en la peluquería.

Un cuerpo se produce al fin del parque, donde la senda se corta
y los árboles llaman a sus hijos.
No es ella la que pasa debiendo una sonrisa,
elevando montañas airosas a los cielos.

En el barrio la ven que no es del barrio
y a veces la confunden con las otras que juegan a comerse el mundo.

Rama es una flor alimentada de cerezas.
Con las manos cruzadas al estupor de sus congéneres,
es una buena chica cuando sale vestida para tener razón.


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